📌 La importancia de las fuentes en la historia
¿Cómo se puede saber lo que pasó?
Al vivir, aunque sea haciendo lo más simple –por ejemplo, alimentarse– se dejan huellas, que a veces son perdurables. Esos rastros, que llamamos testimonios, pueden ser analizados por especialistas, que logran deducir esos hechos del pasado. Algunos de esos testimonios nos llegan en forma muy indirecta, por lo cual hay que descifrar su significado y otros (casi siempre, más cercanos en el tiempo) son fácilmente comprensibles. La amplia gama de fuentes serán la base fundamental en la que se apoya la ciencia histórica.
📂 Clasificación de fuentes
El trabajo del historiador comienza buscando y reuniendo material necesario que le permita conocer y reconstruir el pasado. Para lograrlo, recurre a diversos tipos de fuentes, tales como:
- Tradiciones orales: son las leyendas, las canciones, las narraciones, los rumores, los cuentos o anécdotas y los refranes; también pertenecen a este grupo ciertas creencias y ritos. Se transmiten oralmente de generación a generación a lo largo del tiempo.
- Fuentes escritas: relatos, documentos, reportes, repertorios, memorias, crónicas, anales, biografías, obras de imaginación, periódicos, obras científicas que han permanecido a través del tiempo. Estas fuentes son las más utilizadas. Los documentos más antiguos de este tipo datan de las primeras civilizaciones en el Cercano Oriente.
- Fuentes artísticas: monumentos públicos, que pueden ser fúnebres, ornamentales o religiosos, edificios públicos o privados, estatuas, pinturas, grabados, cerámicas, tallas, joyas, otras expresiones artísticas.
- Fuentes biológicas: las simples pueden ser fósiles o restos orgánicos; las elaboradas, momias y deformaciones voluntarias o forzadas.
- Reproducciones: pueden ser cartográficas, como mapas, cartas y croquis; fotográficas, como imágenes satelitales, films y microfilms; fonográficas, como cintas magnéticas, discos de distintos tipos, incluidos los compactos, cinematografía.
El historiador también tiene que verificar la autenticidad de las fuentes, para lo cual además necesita la ayuda de otras ciencias. Las principales ciencias auxiliares de la Historia son: la Arqueología, la Antropología, la Economía, la Geografía, la Numismática, la Heráldica, etcétera.
